DEMOCRACIA,

JUSTICIA SOCIAL

Y MEDIO AMBIENTE

 

 


Los verdes constatamos que el modelo democrático se ha extendido de manera importante, pero al mismo tiempo, se ha profundizado el fenómeno de la mundialización de la economía.
Este proceso de globalización está generando una dinámica de desequilibrios y precarización social, reduciendo los derechos humanos y sindicales y creando una degradación ambiental sin precedentes, lo que debilita y desvirtúa la democracia.

Los mecanismos de funcionamiento democrático están siendo cuestionados a medida que el liberalismo económico va dejando de lado las conquistas sociales y agrandando las distancias entre países ricos y pobres, entre el Norte y el Sur. Si queremos reorientar la economía y la política mundial hacia un horizonte de sostenibilidad ecológica y equidad social planetaria, los Verdes debemos prepararnos para actuar en este contexto de globalización.

La globalización de la economía supone también un problema para la libertad de información, ya que favorece la concentración de los medios de comunicación (prensa, televisión...). En una democracia avanzada no sólo es preciso desconcentrar los centros del poder político; también es necesario democratizar la información, evitando la creación de monopolios que suponen un serio riesgo de convertir los medios de información de masas en medios de formación de masas y de uniformidad cultural.

La superación de los déficits sociales y ambientales requiere una transformación profunda de las instituciones para hacerlas más democráticas, más próximas a los ciudadanos y más representativas respecto de la sociedad a la que deben servir.

Como expresión política de los nuevos movimientos sociales, la opción verde debe atender permanentemente las demandas que surgen desde las organizaciones ecologistas, de mujeres (incluyendo las feministas), antiarmamentistas, de los pueblos indígenas, de solidaridad y cooperación Norte-Sur, facilitando la confluencia y el fortalecimiento de todos estos movimientos, así como luchar contra toda manifestación racista o xenófoba y toda discriminación por causa de origen, sexo, edad, religión, color de piel y nacionalidad. Esto supone también oponerse al turismo sexual y a la explotación del ser humano, sea mujer o niño/a, con el fin de abusarle sexualmente.

Los Verdes reafirmamos la importancia de la paz en todas partes del planeta. La paz, fundada en la justicia -en el sentido más amplio de la palabra- y en la seguridad en el seno de las sociedades y entre las naciones, es una necesidad crucial para el desarrollo sostenible y humano de todas las sociedades.

No es posible llevar a cabo esta tarea desde estructuras cerradas y jerárquicas, al estilo de las que mantienen los partidos tradicionales, que resultan obsoletas e ineficaces para desarrollar un nuevo concepto de ciudadanía y un nuevo humanismo. Debemos dotarnos por tanto de formas organizativas eficaces, pero al mismo tiempo que sean verdaderos cauces de participación ciudadana. Los partidos verdes debemos dotarnos de un modelo organizativo acorde con el modelo social que propugnamos.

Reivindicamos el derecho de los ciudadanos a una información veraz, accesible y transparente, a ser parte del proceso de toma de decisiones, a disfrutar de un ambiente limpio, sano y humano, a vivir, trabajar y formarse libremente en el lugar deseado, ya sea en el propio país o en cualquier otro. Reafirmamos que la educación pública es la base esencial para el desarrollo de una democracia plena.

Debemos repensar el modelo de sociedad, diseñar un nuevo modelo multicultural donde no exista discriminación social, basado en la solidaridad transnacional e intergeneracional, en la igualdad entre los hombres y las mujeres, en el consumo responsable, en el comercio justo y solidario, en el respeto hacia las minorías, desarrollando nuevos modos de producción y de relaciones interpersonales. Nosotros proponemos relaciones basadas en la cooperación y la solidaridad y no en la competencia. Sólo desde la perspectiva de la ecología política y desde la metodología de la no-violencia es posible concebir un modelo social alternativo en armonía con la naturaleza.

Pero es preciso comprender que los procesos de globalización generan impactos desiguales que, a veces, pueden ser positivos. Si son capaces de coordinarse internacionalmente, los Verdes, a través del implemento de campañas globales, pueden incidir en el proceso de globalización, reorientando el mismo hacia una mayor justicia social, mediante una redistribución racional y equitativa de la riqueza.

Los Verdes denuncian el cáncer de la narcocorrupción institucionalizada, cada vez más alarmante, y la utilización del dramático problema de la drogadicción para legitimar la militarización de la sociedad y la «ayuda» militar externa. Y en general, la corrupción que está en aumento, atenta directamente contra la democracia y donde la democracia no existe la hace aún más difícil de alcanzar. Así como la contaminación es la corrupción de la naturaleza, para los Verdes, la corrupción es la polución de la política.

Los recursos utilizados en armamentos en los distintos países limitan significativamente las posibilidades de desarrollo democrático y sostenible. Las organizaciones internacionales actualmente existentes, empezando por la ONU, el Banco Mundial, el FMI y la OMC, deben ser reformadas y democratizadas ya que las políticas de reajuste impuestas a los países del sur contribuyen a aumentar la brecha que existe entre los países ricos y los países pobres. Además, los Verdes denunciamos los intentos de los países industrializados para debilitar las instituciones internacionales donde participan todos los países como son las Naciones Unidas. Nos oponemos a la tendencia de restringir los lugares de decisión que tienen consecuencias globales, tales como el G7, y que no toman en cuenta ni permiten la participación de los países del hemisferio sur. Un proceso democrático de las decisiones internacionales debe incluir a todos. Por otra parte, es preciso diseñar nuevos mecanismos que logren ejercer un control efectivo sobre el movimiento de capitales, particularmente sobre los capitales de carácter especulativo.

Ante todo, y paralelamente a lo anterior, es preciso descentralizar los niveles superiores de la Administración pública y potenciar las Administraciones locales, para que ellas tengan la capacidad de tomar decisiones que les competen directamente.

Por último, la profundización de la democracia pasa por terminar con los sistemas incapaces de cambiar y que impiden la aparición de nuevas ofertas políticas al tener leyes electorales injustas que perpetúan en el poder a los partidos tradicionales. Los Verdes reivindicamos el derecho de todas las fuerzas a participar en los procesos políticos y a tener acceso a los medios de comunicación y a las fuentes de financiación pública.

Proponemos un modelo equitativo de legislación electoral que, respetando las peculiaridades de cada país y sus respectivos marcos jurídicos, garantice la representación proporcional. Propugnamos así mismo una democracia que permita la intervención directa de los ciudadanos y sus asociaciones representativas en todos aquellos asuntos que les afecten directamente.

Declaración suscrita por los partidos verdes de todo el mundo en la cumbre "Horizonte Verde". México. Marzo 1997

 

 

Mesa de Unidad de Los Verdes
C/ Virgen de Lluc, 34 - 28027 MADRID
 Portavoz: Esteban Cabal. Tel: 656897667 info@los-verdes.es
Webmaster: Javier Núñez. info@mesadeunidad.com

VOLVER A INICIO